El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia es una oportunidad maravillosa para motivar a los más pequeños a descubrir el fascinante mundo de la ciencia y la investigación. Una forma divertida y educativa de celebrarlo es con la actividad “Científica por un día”, en la que los alumnos se imaginan convirtiéndose en grandes científicos o científicas, explorando su creatividad, curiosidad y capacidad de imaginar un mundo lleno de descubrimientos.
En esta actividad, los alumnos comienzan por definir su identidad científica: deben pensar en cuál sería su especialidad. ¿Se convertirían en biólogos, ingenieros espaciales, químicos, matemáticos o inventores de nuevas tecnologías? Esta parte permite a los niños soñar en grande y reflexionar sobre las distintas ramas de la ciencia, fomentando la diversidad de intereses y talentos.
A continuación, los estudiantes imaginan su mayor descubrimiento. Pueden inventar un medicamento revolucionario, un robot que ayude a salvar el planeta, una nueva especie de animal o planta, o cualquier hallazgo que cambie el mundo. Esta fase de la actividad potencia la creatividad y el pensamiento crítico, al mismo tiempo que conecta la ciencia con la vida cotidiana y los problemas que los niños perciben en su entorno.
Otro paso fundamental es diseñar su primer gran experimento. Aquí los alumnos describen qué materiales usarían, qué pasos seguirían y qué resultados esperan. También pueden reflexionar sobre qué harían si algo no funciona como planean, aprendiendo así una lección importante de la ciencia: los errores y los intentos fallidos son parte del proceso de aprendizaje y del descubrimiento.
Para añadir un toque más visual y divertido, los alumnos dibujan su bata de trabajo, personalizándola con colores, bolsillos, herramientas o símbolos que reflejen su área de investigación. Este ejercicio combina arte y ciencia, ayudando a los niños a expresarse mientras se sumergen en el rol de científicos y científicas.
Finalmente, la actividad incluye un momento de inspiración, en el que cada alumno señala una mujer referente científica que admire. Puede ser Marie Curie, Ada Lovelace, Katherine Johnson, Margarita Salas, o cualquier científica que inspire a los niños. Este paso no solo promueve la igualdad de género en la ciencia, sino que también conecta a los alumnos con modelos reales a seguir, mostrando que la ciencia es para todos y todas.
Científica por un día



