El próximo 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down. Pero, más que una celebración, es una oportunidad para mirar de frente a esos prejuicios que a veces tenemos sin darnos cuenta.
La actividad está diseñada para ser un ejercicio de descubrimiento activo. En lugar de dar una charla magistral, el profesor actúa como facilitador. La dinámica comienza pidiendo a los alumnos que escriban en post-its o digan en voz alta frases que hayan escuchado alguna vez sobre el síndrome de Down (sin juzgar si son ciertas o no).
A continuación, se proyecta el texto con los puntos que hemos preparado. El juego consiste en que los alumnos, por turnos, lean un punto y decidan si lo que hay en la pizarra es un mito que hay que «cazar» o una realidad que se mantiene. Cuando un mito es desmontado con argumentos (por ejemplo, explicando que no es una enfermedad, sino una condición genética), el post-it se retira o se rompe simbólicamente. Para terminar, se abre un círculo de confianza donde los alumnos pueden preguntar dudas sin miedo a equivocarse, permitiendo que la información técnica (como qué es un cromosoma) se mezcle con la parte emocional y social.
Desmontando mitos del Síndrome de Down










