Hoy quiero compartir con vosotros un recurso que es un auténtico éxito en el aula y que se convertirá en un imprescindible para vuestro rincón de matemáticas manipulativas: las casitas de los números. Para que este material sea realmente práctico y duradero en el día a día de una clase con niños tan pequeños, os aconsejo firmemente plastificar cada una de las hojas y de las tarjetas numéricas antes de empezar a utilizarlas. De este modo, los alumnos podrán manipular las piezas, pegarlas y despegarlas tantas veces como queramos sin estropear el material, garantizando que os sirva para muchos cursos escolares sin que se rompa o se ensucie el papel.
El funcionamiento de este recurso es muy intuitivo y está pensado para guiarles de forma visual en la comprensión del sistema numérico. Cada plantilla representa una casita diferente que se convierte en el hogar de una «familia» numérica concreta, de manera que tendremos la casita del 10, la casita del 20, la casita del 30, y así sucesivamente. En cada una de estas estructuras, el alumno deberá colocar cada decena acompañada de sus correspondientes unidades del 0 al 9. Para lograrlo, los niños tendrán que ir pegando en las ventanas los números que componen esa familia; por ejemplo, en la casita del 10, los peques completarán la fachada colocando ordenadamente en las ventanas el 11, el 12, el 13, y el resto de los números hasta el 19, viendo de forma muy clara cómo se transforma la decena cuando se le van sumando las diferentes unidades.
LA CASA DE LOS NÚMEROS










