audición y lenguaje

Los Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL). Definición, clasificación, orientaciones para el diagnóstico y la intervención temprana.

Hoy os dejamos esta interesante presentación realizada por ELVIRA MENDOZA. Universidad de Granada en unas JORNADAS EDUCATIVAS SOBRE LOS TRASTORNOS ESPECÍFICOS DEL LENGUAJE (TEL).

Trastornos específicos del lenguaje

La ASHA, 1993 (American Speech, Language and Hearing Association) define que el trastorno del lenguaje “consiste en el deterioro o el desarrollo deficiente de la comprensión y/o la utilización de un sistema de símbolos hablados, escritos y/ u otros. Estas alteraciones incluyen (1) la forma del lenguaje (fonología, morfología y sintaxis), (2) el contenido del lenguaje (semántica), y las funciones del lenguaje en la comunicación (pragmática) en cualquier combinación”

El desarrollo de estas habilidades psicolingüísticas repercute de manera significativa en el lenguaje y las habilidades de aprendizaje. Es común que estas habilidades se encuentren disminuidas en aquellos niños que presentan un trastorno del lenguaje, ya sea asociado a otra patología o de manera específica, como es el caso del Trastorno Específico del Lenguaje

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Los Trastornos Específicos del Lenguaje (TEL). Definición, clasificación, orientaciones para el diagnóstico y la intervención temprana.

Algunas de las habilidades psicolingüísticas son:

  • Atención/concentración: La atención tiene influencia en el tipo y la cantidad de material procesado, determina el destino de la información sensorial que propicia el procesamiento de la misma. Los déficit de atención/concentración impiden al niño darse cuenta de sus errores lo que repercute en las actividades que realiza.
  • Secuenciación: La actividad de secuencia lógica es una de las habilidades psicolingüísticas que subyacen a la estructuración sintáctica, es decir, permite al niño organizar sus frases y oraciones.
  • Clasificación/categorización: Estos procesos ayudan a la formación del léxico mental del niño, facilitando la recuperación y almacenamiento de la información.
  • Identificación: Permite a los niños interpretar o dar significado a lo que se percibe, construyendo estructuras mentales internas que se almacenan a nivel cognitivo.
  • Discriminación: Permite establecer diferencias entre los estímulos percibidos y participa en procesos de integración del lenguaje.
  • ƒMemoria secuencial auditiva: Se expresa en la habilidad para repetir secuencias de palabras, números, indicaciones, órdenes, oraciones y recontado de cuentos de menor a mayor complejidad. Esta habilidad implica almacenar y recordar información auditiva y lenguaje en el orden en que se presentan los estímulos.
  • Comprensión auditiva: Implica sintetizar el significado general del lenguaje que se oyó a través de la audición, deliberada o accidentalmente, y relacionarlo con información conocida en una variedad de situaciones; así, se decodifican mensajes verbales de diferente longitud y complejidad. Explica la comprensión de instrucciones simples hasta situaciones cotidianas y discurso narrativo.
  • Asociación auditiva: Se refiere a la aptitud para relacionar conceptos presentados oralmente, por medio de oposiciones o analogías verbales. Esta habilidad, además de contribuir a la agrupación de objetos, media también en el proceso de resolución de problemas, pues en primer lugar, se requiere realizar las asociaciones pertinentes para luego poder resolverlos con éxito.
  • Asociación visual: Se refiere a la aptitud para relacionar símbolos visuales de una forma significativa. Su desarrollo contribuye a la ordenación de dibujos, objetos, a la búsqueda de semejanzas y al reconocimiento de absurdos visuales.
  • Expresión motora (codificación motora): Se refiere a la aptitud del niño para expresar sus ideas por medio de gestos significativos. Se relaciona con la mímica y expresión gestual, el dibujar en el aire u obedecer a quien guía por medio de la observación.
  • Expresión verbal: Se relaciona con la habilidad del niño para expresar conceptos verbales (codificación vocal) y para nominar palabras pertenecientes al vocabulario activo o de uso diario. Implica la habilidad para recordar y nominar objetos y situaciones presentes, luego de que no están a la vista inmediata. Asimismo, se expresa en la destreza para completar historias, imaginarse y verbalizar, el juego de roles y la enumeración de lo que se ve.

La clasificación que trabajaré en este artículo es la basada en el modelo médico – clínico que sigue la patología psicolingüística donde las alteraciones del lenguaje se dividen es específicas y secundarias.

  1. Trastornos primarios: cuando la grave alteración del lenguaje o presencia de retraso en el lenguaje no puede ser explicada por otra patología más grave como por ejemplo: sordera, discapacidad intelectual.
  • Trastorno específico del lenguaje (TEL)
  • Disfasia
  • Retrasos del lenguaje
  1. Trastornos secundarios: cuando forman parte de otra patología o cuadro de base, siendo las alteraciones lingüísticas uno de los síntomas del mismo, como por ejemplo, hipoacusias, autismo, parálisis cerebral, y otros.
  • Hipoacusia
  • Retraso mental
  • Alteraciones neurológicas (PCI y otras encefalopatías)
  • Disartria del desarrollo
  • Alteraciones psiquiátricas
  • TEA
  1. Trastornos ya adquiridos
  • Afasia infantil
  • Afasia del adulto
  • Asociados a síndromes psiquiátricos (Esquizoafasia)
  • Asociados a deterioro neuropsicológico (Demencias)

¿Cómo se construye entonces el concepto de TEL?

La ASHA (American Speech Language Hearing Association, 1980) nos proporciona la definición más característica de TEL: “Anormal adquisición, comprensión o expresión del lenguaje hablado o escrito. El problema puede implicar a todos, uno o algunos de los componentes fonológico, morfológico, semántico, sintáctico o pragmático del sistema lingüístico. Los individuos con trastornos de lenguaje tienen frecuentemente problemas de procesamiento del lenguaje o de abstracción de la información significativa para almacenamiento y recuperación por la memoria a corto o a largo plazo”.

Para Leonard, 1998, Limitación significativa del lenguaje que no es debida a pérdida auditiva, daño cerebral, baja inteligencia, déficit motores, factores socio ambientales o alteraciones del desarrollo afectivo.

Criterios diagnósticos de inclusión / exclusión

Stark y Tallal (1981)

  • Nivel auditivo de 25 dB en frecuencias conversacionales.

  • Estatus emocional y conducta normal, por lo que se excluyen los casos que presenten problemas conductuales severos o problemas especiales de ajuste familiar o escolar.

  • Nivel de inteligencia mínimo, valorado desde el CI manipulativo igual o superior a 85.

  • Sin presencia de signos de alteración neurológica de cualquier tipo o etiología

  • Ausencia de problemas motores

  • Destrezas motoras del habla normales, con exclusión de los niños con problemas orales motores periféricos, deficiencias en la sensibilidad oral o anormalidades orofaciales.
  • Nivel lector normal si se ha iniciado dicho aprendizaje
  • Además de una de estas tres opciones:
    • Lenguaje receptivo 6 meses por debajo de su edad mental o edad cronológica.
    • Edad lingüística al menos 12 meses por debajo de la edad mental o cronológica.
    • Lenguaje expresivo por lo menos 12 meses por debajo de la edad mental o cronológica

La profesora Debora Maria Befi-Lopes(3) explica en su artículo que las alteraciones pragmáticas del lenguaje son manifestadas por la incorrecta interpretación de las acciones de los otros y en expresar adecuadamente los deseos e intenciones, por lo tanto los trastornos pragmáticos están constituidos por un daño en los componentes expresivo y receptivo del lenguaje. Concuerda en la conceptualización del TEL y concluye que es un grupo heterogéneo que comparten características comunes que forman parte de los criterios diagnósticos de inclusión y exclusión, por lo que los TEL son diagnosticados a partir de la presencia de compromiso en dos o más áreas del lenguaje, concomitante a la ausencia de cualquier déficit neurológico, psiquiátrico, físico, sensorial o intelectual.

Se considera, por tanto, que existe un “Trastorno Específico del Lenguaje” o T.E.L. cuando un niño presenta undesfase entre su edad cronológica y su nivel lingüístico, igual o superior a un año, además de presentarlimitaciones importantes para su adquisición. Y este desfase implica dificultades en todos los componentes del lenguaje.

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Acerca de orientacionandujar

Orientación Andújar no es solo un blog, es la apuesta personal de dos profesores Ginés y Maribel, que además de ser pareja, son los encargados de los contenidos que encontramos dentro del blog y en el cual, vuelcan la mayor parte del tiempo, que sus tareas como docentes, y voluntarios en sus meses de verano les permite.

4 Comments

  1. Karina

    Hola los materiales son buenos pero es necesario que especifiquen la referencias bibliográficas, aunque sean presentaciones igualmente tienen que tenerlas. Saludos y gracias por todos los valiosos aportes que realizan.

  2. bonito documento trabajo con varios niños de educación especial y el mayor caso es de TEL

  3. Mabel Gutiérrez

    Saludos, soy docente de educación especial y fiel seguidora de sus publicaciones en línea. Actualmente estoy trabajando mas con chicos con dificultades de aprendizaje de primaria, y suelo observar mucho su lenguaje porque a menudo tiene gran relación con su desempeño en lectoescritura, de hecho suelo constatar esto al realizar revisiones específicas de lectura, pero tengo una inquietud ¿Que otras opciones tengo para discriminar con mayor facilidad y rapidez cuando hay un trastorno de lenguaje (de carácter orgánico) y cuando las deficiencias en su pronunciación se deben a malos hábitos por costumbre o porque son usuales en su entorno?

    Gracias por su atención.

    Mabel Gutiérrez
    Venezuela

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